lunes, 20 de junio de 2011

Juegos de niños; los de ahora o los de antes

El otro día escuchando la radio, el programa que me alegra las tardes; SEGUNDA PELOTA (en océano FM 93.9 de lunes a viernes desde las 15:00 a las 18:00 hs, o pueden escuchar por internet a través de www.oceanofm.com). Espero la recompensa por el chivo jaja. Bueno les decía, escuchando este programa, en una de las secciones del mismo (opinión fija), opinaban sobre juegos de niños. Y leyeron un montón de propuestas para luego opinar, entre ellas, una que me llevo a escribir esta entrada. Como dice el titulo de la misma, ¿Los de ahora son mejores que los de antes? ¿O los de antes eran más divertidos?

PlayStatiton 3.
Primero que nada me parece bien aclarar, que la sociedad ha cambiado tanto, en tan poco tiempo que es algo realmente sorprendente. Y digo esto porque estoy refiriéndome a los juegos de antes y los de ahora, con tan solo 19 años, pero increíblemente es así; los juegos de ahora (desde hace unos cinco o seis años, tal vez un poco mas) ya no son los mismos que los de mi infancia ni mi pre adolescencia. Y a pesar de que los de mi generación ya no eran los mismos que los de las anteriores, aun eran muy similares, es más me animaría a decir que mi generación fue la bisagra entre los de antes y los de ahora.

Afirmo esto porque claro está, que para los de mi generación crecer con una computadora, con banda ancha, con un PlayStation, con Wii, un celular, era algo totalmente inalcanzable para la mayoría, ya que muchas de esas cosas ni existían. Y todas estas cosas, se pusieron de moda, e invadieron el mercado no hace más de 10 años. Los cuales por supuesto fui parte y viví todo este avance tecnológico, del cual soy parte.


Celulares tactil. 
Bueno voy a pasar ya a lo que les quería contar, que es en definitiva tratar de responder esas dos preguntas iniciales. Me gustaría empezar por los juegos de ahora. Como ya dije, me parece que hoy en día los niños crecen con la tecnología en sus manos, entonces los juegos son distintos, por ejemplo, era impensado que yo con 5 años tuviera banda ancha, jugara a la computadora en internet o pudiera manejar un celular táctil, o jugar al PlayStation y mi hermano chico de esta edad lo hace y como algo sumamente normal. Para mi es algo realmente increíble, pero real. Y la verdad es que son muy divertidos estos juegos porque a muchos de ellos los juego con mis amigos o hermanos, y al mismo tiempo te brindan la posibilidad de jugar “solo” (tiene sus pro y sus contra; mas adelante los digo).
El popular "picadito".

Ahora vamos a los de mi época (re de viejo decir eso jaja); y creo que hay cosas que son impagables y no las cambiaría por nada de lo que anteriormente conté, por ejemplo el juntarse a jugar un “picadito” en la calle o en el campito. Y es algo sumamente impensado hoy por hoy y por muchas cosas, entre ellas porque tal vez queden pocos lugares donde uno puede ir a jugar al futbol libremente (sin pagar), y ni hablemos de jugar en la calle porque la cantidad de vehículos que transitan hoy por hoy lo harían imposible, y aprovechando el tema del tránsito, sería imposible jugar al viejo y querido “cordón” o al “25”. Estos juegos que tal vez ya pasaron de “moda”, pero marcaron mi niñez y la de muchos y hoy ya no lo hacen más, por el simple hecho de que la tecnología invadió la infancia de los niños (no estoy diciendo que este mal, simplemente digo la realidad). Otra cosa que ya no se ven en las calles, es la famosa “rayuela”, o no se ven a las niñas jugando al “elástico”, o a los “gurises” jugando a “la escondida” a “la mano negra” o la “bolita”; en fin, miles de juegos (los de cajas también) que tal vez eran más “caseros” que los de antes y lo único que se necesitaba para jugarlos era estar con amigos, y cuantos más eran, era aun mejor. Aunque antes también existía tecnología (no se compara con la de ahora) porque existía el Family Game, el Super Nintendo, etc.
La "rayuela".

No se puede comparar un momento con el otro, ni los juegos de una época y otra, porque supongo que ambas generaciones (las de antes y las de ahora) se divierten, cada una con sus cosas y a su manera. Igual me parece, que para los juegos de antes se necesitaba de estar con amigos, y eso tiene más cosas positivas que negativas, ya que desde niño te integras y entablas relaciones que a veces duran para toda la vida, y hoy por la tecnología te permite divertirte solo y en tu casa y eso te lleva a pasar encerrado y cada vez sustituís más a las personas por maquinas (tal vez medio drástico pero si lo pensamos un poco es así). De todas formas como decía antes, la tecnología tiene sus pro, y te permite por ejemplo estar permanentemente conectado con tus amigos, la calidad de juegos a mejorado y cada vez parecen ser más reales y también muchos continúan fomentando el juego en grupos, lo cual no tengo dudas de que es muy bueno.  

Finalmente y a manera de despedirme (porque sino me empiezo a ir por las ramas), me parece que tanto los juegos de antes como los de ahora tienen sus pro y sus contra, aunque me parece que lo mejor es una mezcla de ambos, porque no se deberían abandonar los de antes, que tenia eso único que era el disfrutar al aire libre y de los amigos, y tampoco se tiene que dejar de lado la tecnología que es muy buena, pero tiene que ser en el punto justo de no depender exclusivamente de esta.

Espero que les guste y sino mal ligado, jaja nos vemos en la próxima!

domingo, 12 de junio de 2011

"Esas cosas que guardamos y no las decimos, esas cosas que sentimos y no las demostramos..."

Buenas, hacía tiempo que no escribía, y la verdad es que estaba abandonado de esto que me hace tanto bien. Así que hoy vuelvo con algo que tal vez les guste o tal vez no, pero como dice el titulo de mi blog son simples pensamientos (míos claro está).

Hace tiempo que tengo pendiente escribir de muchas cosas, el otro día por ejemplo un amigo me reclamaba que escribiera y yo le comentaba que tenía muchas cosas pendientes y algunas guardadas en la compu pero que nunca las terminaba y no me convencían la manera en que quedaban y justamente de esto quiero escribir ahora, esas cosas que hacemos pero no hacemos, esas cosas que sentimos pero no las decimos, esas cosas que son pero no son, y esas cosas que nos hacen bien pero nos hacen mal…

Muchas veces los seres humanos nos creemos que estamos bien, y cuando digo bien me refiero a sentirnos plenamente felices. Esto me parece a mí que no existe, ya que ninguna persona es feliz completamente, sino por momentos y estoy seguro que esos momentos son muy pocos aunque son los que nos mantienen vivos. Son simplemente minutos o hasta segundos, en los que nos olvidamos de muchos problemas o cosas que nos hacen amargarnos y solamente sonreímos o lloramos, que son dos de las emociones más grandes que tienen las personas. Es más, me atrevo a decir que una lágrima de “felicidad” significa más que una sonrisa y si nos ponemos a pensar, esas las lágrimas son mucho menos que las sonrisas o las lagrimas de “tristeza”.
En fin esto es algo que pienso pero de lo que en realidad quiero escribir, es de lo que dije antes; “esas cosas que guardamos y no las decimos, esas cosas que sentimos y no las demostramos que al mismo tiempo son cosas que nos hacen mal pero nos hacen bien”.

Y respecto a esto tengo un razonamiento que tal vez parezca idiota pero si lo pensamos bien capaz que no es tanto…

Si mentir está mal (ya que es algo que nos enseñaron desde niños) y también dicen que ocultar es mentir.
Si pensamos algo y no lo decimos, estamos mintiendo ya que ocultamos algo que pensamos. Y si sentimos algo y no lo demostramos, estamos volviendo a mentir porque ocultamos algo que sentimos.
Entonces para no mentir y no hacer cosas "malas", que nos hagan sentirnos mal ¿Qué debemos hacer?:
¿Debemos decir todo lo que pensamos? ¿Debemos demostrar todo lo que sentimos? O por el contrario, ¿Debemos acostumbrarnos a mentir y a ocultar cosas que sentimos y pensamos?


Muchas personas me parece que tienen miedo a decir lo que piensan y algunas orgullo al demostrar lo que de verdad sienten, por esto es que creen mejor no pensar ni sentir, aunque no creo que esto sea lo correcto (si es que se puede llamar a algo “correcto”), sino todo lo contrario, debemos afrontar lo que pensamos y demostrar lo que sentimos. Pero en esta difícil tarea nos enfrentamos con varias cosas, entre ellas es el miedo a decirlas.

Muchos creemos que no tenemos porque decir las cosas que pensamos o sentimos, “a nadie le va a importar lo que yo pienso o siento”, o simplemente pensamos; “no tengo porque complicar a los demás con cosas que son mías”. Y capaz estamos en lo cierto, pero si no las decimos y no demostramos nada de lo que sentimos llega un punto en el que “explotamos” y es aquí cuando demostramos todo eso que teníamos contenido (sea bueno o malo) pero lamentablemente de manera equivocada muchas veces. Y con esto no pretendo convencerlos de que hay que decir todo lo que sentimos o pensamos porque no creo que seamos capaces de hacerlo, si lo hiciéramos seguramente tendríamos muchos más problemas de los que en realidad tenemos. Y aunque suene contradictorio es así, lamentablemente hay que guardarse y aguantar muchas cosas que pensamos o sentimos distinto a los demás, pero que en realidad las aguantamos y elegimos callarnos por nuestro bien.

Pero esto no implica que no debemos “descargarnos” y contar nuestros problemas y nuestras felicidades, sino que debemos hacerlo; pero en el momento justo, en el lugar indicado y con la persona adecuada. Y es esto muchas veces lo difícil, encontrar esa persona, ese lugar y ese momento, y cuando lo tenemos capaz lo desaprovechamos y después nos damos cuenta de que aquel era el momento, pero no podemos volver el tiempo atrás y hacerlo.

Así que es por eso es que debemos vivir el día a día y disfrutar de cada minuto del presente aunque por momentos nos parezca que la vida es injusta y que las cosas se dan a destiempo (pero de esto voy a escribir después) cada minuto lo debemos aprovechar al máximo y debemos hacer que esas sonrisas o lágrimas de “felicidad” sean cada vez mas habituales.

Nos vemos pronto.